No, no niego que me guste, que casi todo el tiempo que pasa estoy deseando verle...y dedicarle la mejor de mis sonrisas, que no puedo evitar escribir nuestros nombres juntos en los márgenes de las libretas y luego tacharlos para que nadie descubra lo que he escrito. Que la mejor parte del día es cuando nuestras miradas se encuentran, que un simple rozamiento de manos hace estremecerse todo mi cuerpo, que cuando le miro fijamente me dan unas ganas tremendas de besarle, de que oír su voz aunque sea de lejos hace que mi estómago me dé vueltas...

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